¿Cómo usar esta información que nos sirva de ejemplo para explicar el origen del género épico-narrativo?
Podemos usar esta temática para explicar el origen de los géneros literarios en un nivel de 3º de ESO donde, en algunos manuales, aparece como referencia temática las fuentes y los orígenes de la literatura occidental, la Biblia y los autores clásicos grecolatinos (sobre todo en centros privados y concertados de índole religiosa).
Para ello es interesante preparar un powerpoint donde expliquemos la relación entre epopeya-épica-territorio: no existe la epopeya sin un pueblo que se sienta cohesionado ni la épica sin un pueblo que necesite conquistar otros territorios y que tenga jefes que defiendan los intereses de su pueblo; de ahí la mezcla entre los acontecimientos históricos reales y la leyenda y el mito.
No explicaremos detalladamente los acontecimientos históricos del pueblo de Israel unos detrás de otros, ya que lo significativo en este caso es aclarar por qué algunos pasajes bíblicos tienen características de lo que luego se llamará género épico-narrativo: los descendientes de Abraham eran los ‘elegidos’ por Dios y decidieron asentar sus campamentos en Palestina de forma heroica: Abraham fue un héroe, al igual que Moisés, Josué y los demás caudillos militares.
¿De qué y de quiénes tenemos que hablar? ¿Cuál es la "película" que debemos contar?
En primer lugar hablaremos del concepto de Tierra Prometida y qué inquietudes pudo experimentar el Abraham originario de la mesopotámica ciudad de Ur para comenzar su peregrinar hacia Tierra Santa en el siglo XIX a.C. aproximadamente. Si nos acercamos al Génesis bíblico vemos como aparece la primera promesa del posterior pacto entre Yahveh y Abrán (que luego pasará a llamarse Abraham cuando se formalice el pacto): “A tu descendencia voy a dar esta tierra”.
Estando asentado ya Abraham en la Tierra de Canaán, Yahveh intercede de esta forma: “Alza tus ojos, por favor, y mira desde el lugar donde estás, hacia el norte y hacia el sur y hacia el este y hacia el oeste. Porque toda la tierra que estás mirando, a ti y a tu descendencia la voy a dar hasta tiempo indefinido”.
Pero, ¿por qué Abraham cambió su lugar de asentamiento en el momento en que Ur era una de las ciudades más importantes de Mesopotamia? Salió de la ciudad donde ya se había escrito en ese siglo el famoso Código de Hammurabi (1.700 a. C) y donde curiosamente se hacía uso de la Ley del Talión.
¿Quizás un asentamiento urbano con pocas expectativas de futuro para un pastor? ¿Quizás tuvo que salir en busca de nuevas tierras de pastos? Finalmente, lo cierto es que Yahveh le prometió a Abraham una de las zonas más fértiles que existía en estos momentos en la Península Arábica: “A tu descendencia ciertamente daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río, el río Eúfrates”. Cuando Abraham sale de su ciudad natal, Ur, se asienta en Siquem, una ciudad que hoy se conoce con el nombre de Naplusa.
Otro punto muy importante y sorprendente es el uso del imperativo verbal en las palabras de Dios, de ahí la importancia para toda la épica posterior: objetivo del héroe épico y meta final: “Están cruzando el Jordán a la Tierra de Canaán. Y tienen que expulsar a todos los habitantes de la tierra de delante de ustedes y destruir todas sus figuras de piedra, y todas sus imágenes de metal fundido las deben destruir, y todos los lugares altos sagrados los deben aniquilar. Y tienen que tomar posesión de la tierra y morar en ella porque a ustedes ciertamente daré la tierra para que tomen posesión de ella. Sin embargo, si no expulsan a los habitantes de la tierra de delante de ustedes, entonces los que dejen de ellos ciertamente llegarán a ser como púas en sus ojos y como espinas en sus costados, y verdaderamente los hostigarán en la tierra que estarán morando. Y tiene que ocurrir que tal como había calculado hacerles a ellos les haré a ustedes”. Vemos como se sigue defendiendo la Ley del Talión, pero no la “aniquilación” sistemática por hacer uso del territorio como aparece en Josué: “En esto sabrán que un Dios vivo está en medio de ustedes, y que sin falta expul- sará de delante de ustedes a los cananeos y a los hititas y a los heveos y a los perezeos y a los gergeseos y a los amorreos y a los jebuseos”. El libro de Josué debe su nombre a su protagonista. Es la persona designada por Moisés para sucederle en el gobierno de Israel. Poco se puede decir con certeza del autor del libro y de su fecha de composición. Lo más probable es que su última redacción sea de los tiempos de Josías, a finales del siglo VII a. C.
Desde el punto de vista del género literario, se puede escribir a la épica. La con- quista de Canaán se describe exaltando su carácter de epopeya religiosa. En el proce- so de construcción épica, es evidente que los hechos tienden a simplificarse y se les dota de un carácter unitario. Así, por ejem- plo, ni todo Canaán fue conquistada por Josué ni las batallas que se describen fueron obra de las doce tribus unificadas.
Pero, ¿existe un conjunto judío coherente que haya atravesado la Historia? ¿Hay relación entre los judíos del Reino de Salomón en el siglo X a.C., los de Palestina en tiempos del Imperio Romano, los de los guetos alemanes y los del Estado israelí actual? Los judíos no han estado unidos ni por el territorio ni por la lengua ni por la historia ni por las costumbres: los judíos han ido abrazando los hábitos locales (como los sefardíes de Al-Andalus que incluso hablaban una lengua distinta que procedía del romance, el ladino). De ahí que necesitaran un texto de características en ocasiones épico-narrativas que diera explicación al origen del pueblo israelí y la relevancia del héroe como figura principal.
Ya para el debate en clase: ¿El Estado de Israel se basa en un hecho que no se puede demostrar y en pura narrativa épica?
Otro dato muy esclarecedor para el futuro del Pueblo de Israel y del Estado actual israelí es el hecho de que “Israel nunca existió como unidad política”: En la época de los Jueces las tribus se afincaron en la posesión de los territorios y adquirieron su identidad.
Se unieron debido a la necesidad de defenderse de enemigos comunes (como los filis- teos, que se asentaban en la actual Gaza). Pero las tribus sólo se unieron en la época del Rey David... ¿otra mitificación del pasado israelí? Seguramente sí, ya que nunca prevaleció en Israel una concepción de Estado similar a la que tuvieron los cananeos. Aunque sí es cierto que durante el reinado de Saúl los israelitas se convirtieron en Estado nacional, pero las instituciones del nuevo Estado se copiaron de los estados vecinos.
Bibliografía
Brito Stelling, María Isabel: ‘La Música en la Creciente Fértil durante los Milenios III, II y I a.C.’. Revista Musical de la Sociedad Venezolana de Musicología, Caracas, núm. 3, Marzo-Abril 2002 (www.musicologiavenezolana.com).
Gresh, Alain: Israel. Palestina.Verdades sobre un conflicto. Barcelona, 2002.
Génesis (Antiguo Testamento).
Josué (Antiguo Testamento).
Números (Antiguo Testamento).

Didáctica de los géneros literarios: La épica y la epopeya en el Antiguo Testamento para un grupo avanzado de 3º de ESO por Laura Tinajero Márquez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.
Basada en una obra en lauratinajeromarquez.blogspot.com.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse en Andaluciaeduca.
No hay comentarios :
Publicar un comentario