Se podría decir que esta entrada no la escribo por voluntad propia; no me malinterpretéis, tampoco me encañonan con "un 38" como en las "películas hollywoodienses". Simplemente el hecho de participar en las aventuras y desventuras literarias de Laura, y ella misma, me fuerzan a describir hoy aquí cuál ha sido mi experiencia vital, mi aprendizaje y mi aportación al ser partícipe en la creación de nuestros vástagos de tinta y celulosa.
El título de la entrada dice mucho a mi entender: delata quién es protagonista en esta historia, cuál de los personajes es el valiente (el que no tiene miedo a sentarse a decribir gigantes y molinos, tobosos y dulcineas) y quién es fiel escudero preocupado por que a su "señora" no le falte todo aquello que sea necesario para llevar su nave a buen puerto y poder así dar rienda suelta a su talento que, desde el humilde punto de vista del que ha sido un lector empedernido, roza lo genial.
Yo no soy escritor porque no escribo. Pero sí es verdad que considero las obras de Laura tas suyas como mías. Yo estoy ahí cuando se planta la semilla de cada una de ellas cuando la idea original surge y vamos dándole forma. Mi contribución es sobre todo ésa; darle forma a las ideas, desarrollar el argumento, velar por la coherencia en el hilo argumental y, cómo no, ser el primero en leer todo lo que ella escribe para poder dar mi opinión y revalorar, entre ambos, todo lo escrito.
Pero no sólo de ideas y letras vive el escritor; también le son necesrios materiales y tecnologías y de eso, en parte, también me encargo yo. Laura se desenvuelve en las redes sociales con facilidad, le gusta, no le hace falta ayuda. Sin embargo, cuando se trata de la herramienta de trabajo, el PC, o de temas relacionados con la maquetación del libro, su formato, los tipos y tamaño de fuentes, sangría, distribución de las hojas, tamaño del encuadernado, portada, contraportada... Sí; esos libros son tan míos como suyos. Pero, sin duda, un padre nunca es igual que una madre, o así lo veo yo.
Ella los ha tenido en la cabeza durante nueve meses y los ha parido durante otros tantos. Esos libros no han salido de dentro de mí, pero les he dado forma, una cara y un cuerpo con el que pueden llegar a las manos de mucha gente y ser reconocibles cuando se ven en un escaparate. Es cierto que lo realmente importante en un libro es que guste su lectura, que te envuelva en un cálido manto de realidad y te haga vivir esa historia como si fuera la tuya propia; y Laura lo consigue. Pero tampoco deja de ser importante, como por desgracia lo sigue siendo en el plano de los seres humanos, tener una cara bonita y un buen cuerpo. Esto es así: cuando buscas un libro para leer no te ofrecen un traíler como en el cine. Aquí tienes la portada y una mínima sipnosis, y si tu portada y tu sipnosis no llaman la atención, da igual que tu libro sea una obra maestra. Si no eres un autor muy conocido, de esos que su nombre ya ocupa media portada, casi nadie se fijará en él. De nuevo, no me malinterpretéis: ni mucho menos pretendo decir que si alguno de los libros algún día se hace best-seller, será por mi maravillosa portada. NO. Si alguno lo hace, y espero que así sea porque calidad tienen para serlo, será porque son historias muy realistas que están contadas de una forma magistral; no por sus portadas, de las cuales ni siquiera soy el autor en su totalidad. Las dos primeras novelas de Laura fueron maquetadas por mí, pero las portadas las creó una amiga común (Ceci Burgos), que hizo un trabajo excelente.
Participar en las novelas de Laura ha sido una experiencia enriquecedora en muchos sentidos; no sólo he aprendido bastante sobre maquetación, algo de lo que no tenía mucha idea, sino que he aprendido que, además de convivir con una persona maravillosa, lo hago tambien con una gran escritora llena de talento y frescura capaz de una situación cotidiana en una relato increible. Espero que los muchos años que nos esperen por delante estén llenos de nuevas ideas que llevar al papel y espero ser capaz de seguir animándola a seguir llenando de tinta y talento el papel, físico o digital, que gracias a Amazon puede llegar hasta todos vosotros.
Jaime Flores
JEJEJJEE...UNA FORMA MUY PARTICULAR DE EXPLICAR TU LABOR EN LOS TRABAJOS DE LAURA...Y ME AGRADA QUE LO HAGAS, PORQUE ASÍ SABEMOS CÓMO OS REPARTÍS EL CURRO...JEJEE...LA VERDAD, ES QUE PODRÍA DECIRSE QUE TE OCUPAS UN POCO DEL "TRABAJO SUCIO"...PERO COMO BIEN DICES, SEGURO QUE ES ENRIQUECEDOR...Y POR ESTE ARTÍCULO, YO DIRÍA QUE ESCRIBES MUY BIEN...;)
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